Las Fobias mas raras del mundo

Vía: Venuz Complex

Se dice que podrían existir tantas fobias como personas en el mundo. Existen algunas que podríamos definir como más comunes, como la claustrofobia (miedo a lugares cerrados) y la agorafobia (miedo a lo contrario, a los lugares abiertos), sin embargo, si indagamos un poco en los diferentes tipos de miedos (más o menos conscientes, aunque muchos están catalogados como irracionales) de las personas podemos encontrarnos con fobias que, a priori, resultan casi increíbles, pero que existen y que también necesitan de trabajos psicológicos para ser curadas.

A continuacion 20 de las fobias mas raras:



Crometofobia o Crematofobia: Es una de las que más llaman la atención. Es el miedo al dinero y valores de capital. Los expertos señalan que esta fobia no es algo pasajero, sino persistente (e injustificada) en quienes la padecen. Por otro lado está la aurofobia, que esel miedo al oro.


Enofobia: Temor o asco al vino.


Efebifobia: miedo a los adolescentes. Provocado por el temor que para los que la padecen tienen en función de su desconfianza basada en prejuicios de edad.


Somnifobia: temor a dormir. Puede producirse cuando el sujeto cree que puede no despertar nunca, o tener sueños que no desea (onirofobia). Es un fobia que puede conducir a problemas serios por los trastornos alimenticios que provoca y, en casos severos, a problemas mentales. La noctifobia, por ejemplo, esel miedo a la noche y la clinofobia el temor a ir a la cama.


Sofofobia: Temor a saber y adquirir nuevos conocimientos.


Antrofobia: miedo irracional a las flores. No confundir con antropofobia, que es el miedo a las personas.


Dipsofobia: el miedo extremo a las bebidas alcohólicas y a la embriaguez.


Agirofobia: miedo a la calle y a cruzar la calle. La ambulofobia, por su parte, es el miedo a caminar. Otra fobia relacionada con cruzar, esta vez puentes, es la gefirofobia.


Basofobia: miedo a caerse muy común en personas que han sufrido una operación o se han roto un hueso. Aparte de la psicología, el fisioterapeuta ha de contar con este temor y ayudar a ganar confianza al afectado.


Fobias a lo procedentes de otros países y razas: aquí podemos encontrar multitud de miedos irracionales, como la germanofobia (a los alemanes), gringofobia (a lo norteamericano), etc... la xenofobia esel miedo y odio a los extranjero.


A colores: la xantofobia, por ejemplo, es el miedo al amarillo (color asociado a la muerte o la mala suerte en muchas culturas). La eritrofobia es el temor al rojo.


Fagofobia: miedo a comer y tragar. Se traduce en una dificultad para tragar (disfagia) injustificada en el momento en el que, al examinar el esófago los médicos no encuentran nada anormal.


Bromidrosifobia: miedo al mal olor corporal, tanto propio como ajeno.


Ecofobia: miedo al hogar. En ocasiones causada por un abandono paterno en la infancia y que se traduce en el temor a estar solo en el hogar.


Genofobia: miedo al sexo. La espermatofobia, por otro lado, es el miedo al semen. Medortofobia: definida como el miedo a tener una erección.


Iatrofobia: miedo al médico. Tiene su origen en innumerables temores, que van desde el miedo al dignóstico, a una cirugía o a una inyección, como a una experiencia traumática en una sala médica, bien propia o por la de una ser allegado...


Optofobia: miedo a abrir los ojos. Los ojos reúnen algunas otras fobias como la omatofobia (miedo a los ojos) o la fotofobia (miedo a la luz por temor a que afecte a la vista).


Relacionadas con el trabajo: la ergofobia (miedo al trabajo) y en los últimos años la logicomecanofobia (miedo a los ordenadores).


Vestifobia: miedo a la ropa. Puede estar relacionada con la bacteriofobia.


Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: temor a las palabras grandes.

The 100 Most Eminent Psychologists of the 20th Century

Review of General Psychology. 2002, Vol. 6, No. 2, 139–152
Steven J. Haggbloom (Western Kentucky University)
Renee Warnick, Jason E. Warnick, Vinessa K. Jones, Gary L. Yarbrough,
 Tenea M. Russell, Chris M. Borecky, Reagan McGahhey, John L. Powell III,
 Jamie Beavers, and Emmanuelle Monte (Arkansas State University)

A rank-ordered list was constructed that reports the first 99 of the 100 most eminent psychologists of the 20th century. Eminence was measured by scores on 3 quantitative variables and 3 qualitative variables. The quantitative variables were journal citation frequency, introductory psychology textbook citation frequency, and survey response frequency. The qualitative variables were National Academy of Sciences membership, election as American Psychological Association (APA) president or receipt of the APA Distinguished Scientific Contributions Award, and surname used as an eponym. The qualitative variables were quantified and combined with the other 3 quantitative variables to produce a composite score that was then used to construct a rank-ordered list of the most eminent psychologists of the 20th century. 
1. B.F. Skinner 2. Jean Piaget
3. Sigmund Freud
4. Albert Bandura
5. Leon Festinger
6. Carl R. Rogers
7. Stanley Schachter
8. Neal E. Miller
9. Edward Thorndike
10. A. H. Maslow
11. Gordon W. Allport
12. Erik H. Erikson
13. Hans J. Eysenck
14. William James
15. David C. McClelland
16. Raymond B. Cattell
17. John B. Watson
18. Kurt Lewin
19. Donald O. Hebb
20. George A. Miller
21. Clark L. Hull
22. Jerome Kagan
23. Carl G. Jung
24. Ivan P. Pavlov
25. Walter Mischel
26. Harry F. Harlow 27. J. P. Guilford
28. Jerome S. Bruner
29. Ernest R. Hilgard
30. Lawrence Kohlberg
31. Martin E.P. Seligman
32. Ulric Neisser
33. Donald T. Campbell
34. Roger Brown
35. R. B. Zajonc
36. Endel Tulving
37. Herbert A. Simon
38. Noam Chomsky
39. Edward E. Jones
40. Charles E. Osgood
41. Solomon E. Asch
42. Gordon H. Bower
43. Harold H. Kelley
44. Roger W. Sperry
45. Edward C. Tolman
46. Stanley Milgram
47. Arthur R. Jensen
48. Lee J. Cronbach
49. John Bowlby
50. Wolfgang Köhler

51. David Wechsler 52. S. S. Stevens
53. Joseph Wolpe
54. D. E. Broadbent
55. Roger N. Shepard
56. Michael I. Posner
57. Theodore M. Newcomb
58. Elizabeth F. Loftus
59. Paul Ekman
60. Robert J. Sternberg
61. Karl S. Lashley
62. Kenneth Spence
63. Morton Deutsch
64. Julian B. Rotter
65. Konrad Lorenz
66. Benton Underwood
67. Alfred Adler
68. Michael Rutter
69. Alexander R. Luria
70. Eleanor E. Maccoby
71. Robert Plomin
72.5.* G. Stanley Hall
72.5. Lewis M. Terman
74.5.* Eleanor J. Gibson
74.5. Paul E. Meehl
76. Leonard Berkowitz 77. William K. Estes
78. Eliot Aronson
79. Irving L. Janis
80. Richard S. Lazarus
81. W. Gary Cannon
82. Allen L. Edwards
83. Lev Semenovich Vygotsky
84. Robert Rosenthal
85. Milton Rokeach
88.5.* John Garcia
88.5. James J. Gibson
88.5. David Rumelhart
88.5. L. L. Thurston
88.5. Margaret Washburn
88.5. Robert Woodworth
93.5.* Edwin G. Boring
93.5. John Dewey
93.5. Amos Tversky
93.5. Wilhelm Wundt
96. Herman A. Witkin
97. Mary D. Ainsworth
98. Orval Hobart Mowrer
99. Anna Freud
*Numbers with .5 indicate a tie in the ranking. In these cases, the mean is listed.

Vía: Assessmentpsychology

Test : El desafío marshmallow.

Vía: VenuzComplex


Oh, The Temptation from Steve V on Vimeo.

Con Uds. el test más desgraciado aplicado a un niño, sean testigos de la irresistible tentación de los pequeños glotones, vean como se derriten por darle una mascada a tan apetitoso y delicioso marshmallow, Pero ojo!... tal como dice el titulo de la entrada: "El desafio marshmallow... si no se lo comen, les traen otro de premio", ¿Lo lograran? compruebalo por ti mismo, [Pongale play].

El amor potencia nuestra creatividad

Un estudio realizado por los psicólogos Jens Förster, Kai Epstude y Amina Özelsel, de la Universidad de Amsterdan, revela que el amor cambia nuestro modo de pensar y potencia la creatividad. En concreto, los experimentos de Förster y su equipo muestran que el sentimiento amoroso favorece el procesamiento global de la información, que se realiza sobre todo en el hemisferio derecho del cerebro, potenciando el pensamiento creativo a la vez que inhibe el pensamiento analítico.

Según los investigadores, este efecto es opuesto al del deseo sexual, que incrementa el pensamiento analítico y reduce la creatividad. Los investigadores atribuyen estas diferencias a que el amor romántico requiere tener una perspectiva a largo plazo, mientras que el sexo prepara al cerebro para una perspectiva a corto plazo, “aquí y ahora”.

Vía: Muy Interesante